La Cuarta Transformación, La Esperanza que se Esfuma.

La agobiante realidad política que vivimos en Puebla, finalmente parece encontrar un tiempo de remanso o por lo menos eso deseamos los poblanos.

Los acontecimientos políticos inesperados nos tomaron a todos por sorpresa, incluso al día de hoy cuesta trabajo asimilar todo lo que pasó en tan poco tiempo.

La luz al final del túnel muestra el saldo final de este periodo tan convulsionado, y es La Cuarta Transformación quien obtiene el saldo a favor, la renta final fue toda para ellos o casi toda.

Finalmente Puebla será Gobernado por La Cuarta Transformación que desde hace ocho meses Gobierna este País, que domina la Cámara de Diputados y Senadores, que a nivel local tiene mayoría en el Congreso y Gobierna los Municipios más grandes del Estado, en resumen el próximo Gobierno tiene todo para hacer grandes cosas por Puebla y no fallar en su compromiso con los poblanos adquirido en campaña.

Es deseable esperar resultados positivos, sin embargo, los hechos nos dan  con la puerta en la nariz y nos ubican dramáticamente en la realidad.

Parece ser sólo un espejismo, una ilusión que ante el anhelo de alcanzar mejores condiciones de vida de quienes abrigaron la esperanza de que esta vía sería el mejor medio para conseguirlo, se niegan a aceptar la realidad y mantienen aún como un espejismo de que ese anhelo pronto llegará.

La esperanza es pues el motor que ánima a grandes sectores de la sociedad que aún confían en que quienes hoy ocupan el poder que cumplirán sus promesas.

Los Poblanos hemos tenido ya una probadita en lo local de los Gobiernos de MORENA y los resultados que hemos observado no son precisamente los más deseables.

Un buen Gobierno debe tener tres caracteristicas fundamentales, entre otras, primero, tener un proyecto claro del rumbo hacia donde va, segundo, tener un equipo capaz de llevar a cabo el proyecto y tercero, tener la firmeza para llevar a cabo el proyecto de Gobierno.

La curva de aprendizaje podría entenderse y pueden existir argumentos para justificar sus tropiezos, pero a casi un año del Gobierno, la Capital del Estado y otros municipios presentan  pésimos resultados y su estancia en el poder nos ha permitido conocer sus habilidades y capacidades, las cuales,  no son presisamente las mejores, es más son profundamente limitadas.

Lo que hemos visto en los Gobiernos de la Cuarta Transformación, es una falta de plan de gobierno, planes alejados de la realidad que no resulven las necesidaes de la gente, personal sin experiencia, sin idea de que hacer, una falta de equipo capaz de llevar a cabo lo que la población necesita.

Simplemente MORENA se dedicó a  postular candidatos sin pensar en una preparación para el puesto que iban a ocupar, sin las capacidades necesarias para Gobernar.

Han sido ocho meses de una intensa luna de miel entre los mexicanos y su Presidente Andrés Manuel López Obrador, quien por momentos despliega miel en una república amorosa que empieza a probar la otra parte de la historia, donde la euforia, las porras, las canciones y todo el halo “popular” que acompañó al mandatario, va en descenso como resultado de los desatinos de un gobierno que se ha estrenado en el poder y en el manejo de un país que idealizó el cambio.

La llamada Cuarta Transformación sigue en marcha con los altibajos que han dejado ver a un López Obrador errático, y por consecuencia todos los Gobiernos emanados de su partido que por momentos dubitativo y contradictorio en temas estratégicos como el de su simple comunicación o la forma de confrontarse con los medios.

Lo cierto es que el Presidente más votado en México, junto con su Partido MORENA llegarán a su primer año de gobierno con un desgaste real propio del poder y de todo lo que implica haber generado altísimas expectativas que una vez confrontadas con la realidad hacen cada vez más terrenal la figura de AMLO junto con su Cuarta Transformación la esperanza que se esfuma día con día en México.